Andalucía con Palestina

  1. Textos y comunicados de 2017

      Textos y comunicados de 2017

    1. 02.04.17 Informe de la ONU sobre el apartheid en Palestina. Marzo de 2017
    2. 23.03.17 Manifiesto. Manifestación contra la guerra. 23 de Marzo de 2017
    3. 22.03.17 El dirigente palestino Omar Barghouti detenido por el régimen israeliano
    4. 21.03.17 Siria: nada es casual. 21 de Marzo de 2017
    5. 16.03.17 Textos para la presentación del libro «Paz en Colombia» en Mairena del Aljarafe. 16 de Marzo de 2017
    6. 13.03.17 Comunicado de la Asociación France_Palestine de Solidaridad ante las amenazas recibidas. 13 de Marzo de 2017
    7. 06.03.17 ¿Hay alternativas al empleo militarizado en Cádiz?. 6 de Marzo de 2017
    8. 03.03.17 Manifiesto. Llamamiento para protestar contra la Cumbre de la OTAN en Bruselas en Mayo 2017.
    9. 24.02.17 Israel busca blindarse del Tribunal de la Haya. Por Eugenio García Gascón
    10. 20.02.17 Derechos Humanos y el riesgo de defenderlos. Por Teresa Aranguren
    11. 10.02.17 Un amuleto para la esperanza. Por Omar Barghouti
    12. 09.02.17 Seguimos teniendo esperanza. Por Raji Sourani
    13. 08.02.17 Una reflexión apresurada sobre el informe de Amnistía internacional
    14. 01.02.17 El gobierno cancela una conferencia sobre Palestina en Casa Árabe
    15. 27.01.17 Declaración del Foro de San Sebastián

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    16. Para ver entradas del 2016 >>>

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Las prácticas israelíes hacia el pueblo palestino
y la cuestión del Apartheid.

Informe de la Comisión Económica y Social
para Asia Occidental (CESPAO) de la ONU. 

Elaborado por Virginia Tilley y Richard Falk.
Comentario y traducción de Maria Landi
Resumen en español en pdf

El informe describe y analiza minuciosamente el régimen israelí y concluye que «más allá de toda duda razonable, Israel es culpable de políticas y prácticas que constituyen el delito de apartheid, definido jurídicamente en instrumentos internacionales» tales como la Convención Internacional para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid (1973), la Convención Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial (1966), y la misma Declaración Universal de DD.HH.

Resumen ejecutivo

Este informe concluye que Israel ha establecido un régimen de apartheid que domina el pueblo palestino en su totalidad. Conscientes de la seriedad de esta acusación, los autores de este informe concluyen que las pruebas disponibles establecen que sin duda alguna Israel es culpable de políticas y prácticas que constituyen el crimen de apartheid tal y como está definido en la legislación internacional.

El análisis que realiza este informe se basa en el mismo conjunto de principios y derecho internacional de los derechos humanos que rechaza el antisemitismo y otras ideologías discriminatorias, incluyendo: la Carta de las Naciones Unidas (1945), la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965). El informe basa su definición de apartheid principalmente en el artículo II de la Convención Internacional para la Eliminación y el Castigo del Crimen de Apartheid (1973, en adelante Convención contra el Apartheid):

El término «crimen de apartheid», que incluirá políticas y prácticas de segregación y discriminación similares a las practicadas en Sudáfrica, se aplicará a (…) actos inhumanos cometidos por un grupo racial o personas sobre otro grupo racial, con la intención de establecer y mantener su dominación y oprimirles sistemáticamente.

Aunque el término «apartheid» fue originalmente asociado a la situación específica de Sudáfrica, en la actualidad representa un crimen contra la humanidad bajo el derecho internacional consuetudinario y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, según el cual:

«El crimen de apartheid» supone actos inhumanos (..). cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas por parte de un grupo racial sobre cualquier otro grupo o grupos raciales, y cometidos con la intención de mantener dicho régimen.

En ese contexto, este informe refleja el consenso experto de que la prohibición del apartheid es aplicable universalmente y no ha dejado de tener sentido tras el colapso del apartheid en Sudáfrica y África Sudoccidental (Namibia).

El enfoque jurídico sobre la cuestión del apartheid adoptado por este informe no debe ser confundido con el uso ordinario del término en expresiones de oprobio. Ver el apartheid como actos y prácticas concretas (como el «muro de apartheid»), un fenómeno generado por condiciones estructurales anónimas como el capitalismo («apartheid económico») o un comportamiento social de ciertos grupos raciales hacia otros (racismo social) puede tener lugar en ciertos contextos. Sin embargo, este informe ancla su definición de apartheid en la legislación internacional, lo que supone responsabilidades para los Estados, tal y como se especifica en los instrumentos legales internacionales.

La elección de pruebas se guía por la Convención contra el Apartheid, la cual determina que el crimen de apartheid consiste en actos inhumanos, pero que dichos actos adquieren el estatus de crímenes contra la humanidad solo en el caso de que la intencionalidad sirva al propósito de la dominación racial. El Estatuto de Roma especifica en su definición la existencia de un «régimen institucionalizado» con «la intención» de dominación racial. Dado que «propósito» e «intención» están en el núcleo de ambas definiciones, este informe examina factores en apariencia separados del ámbito palestino −especialmente, la doctrina del Estado judío tal y como está expresada en la legislación y el diseño de las instituciones estatales israelíes− para establecer sin lugar a dudas la presencia de tal propósito.

Que el régimen israelí está diseñado para servir a este propósito central se hace evidente en su cuerpo legislativo. Por razones de espacio abordaremos solo algunas de sus leyes. Un ejemplo preeminente es la política de tierras. La Ley Básica Israelí (Constitución) establece que la tierra que está en manos del Estado de Israel, de la Autoridad Israelí para el Desarrollo o el Fondo Nacional Judío, no puede ser transferida bajo ningún concepto, quedando su control permanentemente bajo dichas autoridades. La Ley sobre la Propiedad del Estado de 1951 revierte cualquier propiedad (incluida la tierra) al Estado en cualquier área «en la cual se aplica la legislación del Estado de Israel«. La Autoridad Israelí de la Tierra (ILA, en su sigla en inglés) administra la propiedad estatal, que en la actualidad supone el 93 por ciento de las tierras dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas de Israel, y están por ley vetadas para el uso, el desarrollo y a la propiedad de no-judíos. Estas leyes reflejan el concepto de «utilidad pública» tal y como se expresa en la Ley Básica. Las leyes pueden ser modificadas en el Knesset, salvo la Ley Básica: el Knesset prohíbe que ningún partido político cambie este propósito. Efectivamente, la ley israelí establece que la oposición a la dominación racial es ilegal.

La ingeniería demográfica es otra área de la política que sirve al propósito de mantener a Israel como un Estado judío. Muy bien conocida es la ley israelí que confiere a los judíos de todo el mundo el derecho a entrar en Israel y obtener la ciudadanía independientemente de su país de origen y de que pueda mostrar o no algún lazo con Israel-Palestina. Al mismo tiempo, se niega cualquier derecho comparable a las y los palestinos, incluidas las personas que pueden documentar su vínculo ancestral con el país. La Organización Sionista Mundial y la Agencia Judía están investidas con autoridad legal como agencias del Estado de Israel para facilitar la inmigración judía y servir preferentemente a los intereses de los ciudadanos judíos en cuestiones que van desde el uso de la tierra hasta la planificación para el desarrollo, y otros asuntos considerados vitales para el Estado judío. Algunas leyes relativas a la ingeniería demográfica están redactadas en un lenguaje codificado, tales como las que permiten a los ayuntamientos judíos rechazar solicitudes de residencia de ciudadanos palestinos. Normalmente las leyes israelíes permiten a los cónyuges de los ciudadanos israelíes trasladarse a Israel, pero únicamente prohíbe esto en el caso de cónyuges palestinos de los territorios ocupados y otros lugares. En una escala aun mayor, es común en la política israelí denegar el retorno de a todas las personas palestinas refugiadas y exiliadas (unos seis millones) al territorio bajo control israelí.

Dos atributos adicionales de un sistema de dominación racial deben estar presentes para calificar a un régimen como un caso de apartheid. El primero implica la identificación de las personas oprimidas como parte de un «grupo racial» específico. Este informe acepta la definición de “discriminación racial” que establece la Convención Internacional para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación Racial: «cualquier distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en la raza, el color, la descendencia, el origen nacional o étnico que tiene el propósito o el efecto de anular o afectar el reconocimiento, disfrute o ejercicio, en igualdad de condiciones, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la política, la economía, la sociedad, la cultura o cualquier otro ámbito de la vida pública». En base a esto, este informe sostiene que en el contexto geopolítico de Palestina, judíos y palestinos pueden ser considerados «grupos raciales». Más aún, la Convención Internacional para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación Racial es citada expresamente en la Convención contra el Apartheid.

El segundo atributo es el marco y el carácter del grupo o grupos implicados. El estatus del pueblo palestino como pueblo facultado a ejercer el derecho a la autodeterminación ha sido legalmente establecido, siendo ratificado por la Corte Internacional de Justicia (ICJ, en su sigla en inglés) en su opinión consultiva de 2004 sobre Las consecuencias Legales de la Construcción de un Muro en el Territorio Palestino Ocupado. En base a esto, el informe analiza el trato de Israel a la población palestina en su totalidad, considerando las distintas circunstancias de su fragmentación geográfica y jurídica como una condición impuesta por Israel. (El anexo II aborda la cuestión de la apropiada identificación del «país» responsable de negar los derechos palestinos según la legislación internacional).

Este informe encuentra que la fragmentación estratégica de la población palestina es el principal método a través del cual Israel impone un régimen de apartheid. Primero examina cómo la historia de guerra, partición, anexión de jure y de facto y prolongada ocupación en Palestina ha resultado en una población palestina dividida en diferentes regiones geográficas administradas por distintos conjuntos de leyes. Esta fragmentación opera para afianzar el régimen israelí de dominación racial sobre el pueblo palestino y debilitar su espíritu y su capacidad de ofrecer una resistencia unificada y efectiva. Se emplean diferentes métodos según cada el lugar donde vive la población palestina. Éste es el mecanismo central mediante el cual Israel aplica el apartheid, y al mismo tiempo impide la comprensión internacional de cómo el sistema funciona como un todo interrelacionado para constituir un régimen de apartheid.

Desde 1967, las y los palestinos como pueblo han vivido en lo que el informe llama cuatro «dominios», en los cuales los fragmentos de la población palestina son en apariencia tratados de forma diferente, pero tienen en común la opresión racial que resulta del régimen de apartheid. Estos dominios son:

1. Legislación civil, con restricciones especiales, aplicada a las personas palestinas que viven como ciudadanas de Israel.

2. Legislación de residencia permanente, aplicada a las personas palestinas que viven en la ciudad de Jerusalén.

3. Legislación militar, aplicada a la población palestina (incluyendo la que está en los campos de refugiados) que vive desde 1967 bajo condiciones de ocupación beligerante en Gaza y Cisjordania.

4. Política para impedir el retorno de las personas palestinas, ya sean refugiadas o exiliadas, que viven fuera del territorio bajo control israelí.

El dominio 1 afecta a alrededor de 1,7 millones de personas palestinas que son ciudadanas de Israel. Durante los primeros 20 años de existencia del país vivieron bajo la ley marcial, y hasta el día de hoy están sujetas a la opresión por su condición de no judíos. Esta política de dominación se manifiesta en servicios de inferior calidad, leyes urbanísticas restrictivas y partidas presupuestarias reducidas para las comunidades palestinas; restricciones en las oportunidades de empleo y profesionales; y especialmente en la segregación de espacios en los que viven los ciudadanos judíos y palestinos de Israel. Los partidos políticos palestinos pueden hacer campaña por reformas menores y mejoras presupuestarias, pero tienen prohibido por la Ley Básica desafiar la legislación que sostiene el carácter racial del régimen. Esta política es reforzada por lo que implica la distinción ente «ciudadanía» (ezrahut) y «nacionalidad» (le’um): todos los ciudadanos israelíes disfrutan de la primera, pero solo los judíos disfrutan de la segunda. Derechos «nacionales» en la legislación israelí significa derechos nacionales judíos. La lucha de los ciudadanos palestinos de Israel por la igualdad y las reformas civiles bajo la legislación israelí es de este modo aislada por el régimen de la del resto del pueblo palestino.

El dominio 2 abarca las aproximadamente 300.000 personas palestinas que viven en Jerusalén Este, las cuales experimentan discriminación en el acceso a la educación, el sistema de salud, el empleo, y los derechos de residencia y edificación. También sufren expulsiones y demoliciones de hogares, como resultado de la política israelí de «equilibrio demográfico» en favor de los residentes judíos. Las y los palestinos de Jerusalén Este están clasificados como residentes permanentes, lo que les sitúa en una categoría separada designada para evitar su crecimiento demográfico y, muy importante, impedir que su peso electoral se sume al de los ciudadanos palestinos de Israel. Como residentes permanentes, no tienen capacidad legal para desafiar la legislación israelí. Además, identificarse políticamente con los palestinos de los territorios ocupados conlleva el riesgo de ser expulsado a Cisjordania y así perder el derecho incluso de visitar Jerusalén. Así, el epicentro urbano de la vida política palestina [Jerusalén Este] está atrapado dentro de una burbuja legal que restringe la capacidad de sus habitantes de oponerse legalmente al régimen de apartheid.

El dominio 3 es el sistema de leyes militares impuesto a aproximadamente a 4,6 millones de personas palestinas que viven en el territorio palestino ocupado; 2,7 millones de ellas en Cisjordania y 1,9 millones en la Franja de Gaza. El territorio es administrado de tal modo que se corresponde completamente con la definición de apartheid de la Convención contra el Apartheid; excepto en lo que se refiere al genocidio, cada «acto inhumano» listado en la Convención es rutinaria y sistemáticamente practicado por Israel en Cisjordania. La población palestina está gobernada por la ley militar, mientras que los aproximadamente 350.000 colonos judíos están gobernados por la ley civil israelí. El carácter racial de esta situación se confirma por el hecho de que todos los colonos judíos de Cisjordania disfrutan de la protección de la legislación civil israelí por el hecho de ser judíos, independientemente de que tengan ciudadanía israelí o no. Este sistema legal de carácter dual, problemático en sí mismo, es indicativo de la existencia de un régimen de apartheid cuando es acompañado de una gestión racialmente discriminatoria de la tierra y el desarrollo, administrados por instituciones nacionales judías que tienen el cometido de administrar la «tierra estatal» en beneficio de la población judía. Para apoyar los resultados de este informe, el anexo I muestra con más detalle las políticas y prácticas de Israel en los territorios palestinos ocupados que constituyen violaciones del artículo II de la Convención contra el Apartheid.

El dominio 4 se refiere a los millones de palestinas y palestinos refugiados y exiliados involuntarios, la mayoría de los cuales viven en países vecinos. Esas personas tienen prohibido regresar a sus hogares en Israel y en los territorios palestinos ocupados. Israel defiende su negativa al retorno de los palestinos con un lenguaje francamente racista: alega que suponen una «amenaza demográfica», y que su retorno modificaría demográficamente el carácter de Israel hasta el punto de eliminarlo como Estado judío. El rechazo del derecho al retorno juega un rol esencial en el régimen de apartheid, garantizando que la población palestina no crezca hasta el punto de amenazar el control militar israelí del territorio, ni tenga la fuerza demográfica para que las y los ciudadanos palestinos de Israel puedan exigir (y obtener) derechos democráticos, eliminando de ese modo el carácter judío del Estado de Israel. Aunque el dominio 4 se limita a las políticas que niegan a los palestinos y palestinas su derecho a la repatriación según la legislación internacional, en este informe es analizado como un aspecto integral del sistema de opresión y dominación del pueblo palestino en su totalidad, dado el carácter crucial que tiene la dimensión demográfica en el mantenimiento del régimen de apartheid.

Este informe concluye que, observados de forma conjunta, los cuatro dominios constituyen un régimen integral, desarrollado con el propósito de asegurar la permanente dominación sobre la población no judía en todo el territorio bajo exclusivo control israelí en todos los aspectos. Hasta cierto punto, las diferencias en el trato hacia la población palestina han sido provisionalmente consideradas como válidas por las Naciones Unidas, ante la falta de una evaluación de hasta qué punto constituyen una forma de apartheid. A la luz de las conclusiones de este informe, este enfoque internacional fragmentado de larga data requeriría una revisión.

En interés de la justicia y la integralidad, el informe analiza numerosos contraargumentos presentados por Israel y quienes apoyan sus políticas negando la aplicabilidad de la Convención contra el Apartheid al caso de Israel-Palestina. Esto incluye afirmaciones como: la voluntad de Israel de permanecer como un Estado judío es acorde con las prácticas de otros Estados, como Francia; Israel no le debe a los palestinos no-ciudadanos un trato igualitario al de los judíos, precisamente porque no son ciudadanos; y el trato de Israel hacia las y los palestinos no refleja ningún «propósito» o «intención» de dominación, sino que es una situación temporal impuesta a Israel por la realidad del conflicto actual y las necesidades de seguridad. El informe demuestra que ninguno de estos argumentos resiste el análisis. La afirmación adicional de que Israel no puede ser considerado culpable de crímenes de apartheid porque los ciudadanos palestinos de Israel tienen derecho al voto se basa en dos errores de interpretación legal: una comparación demasiado literal con la política de apartheid de Sudáfrica, y la consideración de los derechos electorales separados de otras leyes, especialmente de la Ley Básica que prohíbe a los partidos políticos cuestionar el carácter judío, y por lo tanto racial, del Estado.

El informe concluye que el peso de las evidencias sostiene más allá de toda duda la afirmación de que Israel es culpable de imponer un régimen de apartheid sobre el pueblo palestino, lo que conlleva la comisión de un crimen contra la humanidad, cuya prohibición es considerada jus cogens en el derecho internacional consuetudinario . La comunidad internacional, especialmente las Naciones Unidas y sus agencias, y los Estados miembros, tienen la obligación legal de actuar dentro de los límites de sus facultades para evitar y sancionar los casos de apartheid que de manera responsable sean puestos en su conocimiento. Más específicamente, los Estados tienen el deber colectivo de:

a) no reconocer como legal un régimen de apartheid;

b) no ayudar ni asistir a un Estado que mantiene un régimen de apartheid;

c) cooperar con las Naciones Unidas y otros Estados para poner fin a los regímenes de apartheid .

Las instituciones de la sociedad civil y los individuos también tienen el deber político y moral de usar los instrumentos a su disposición para crear conciencia sobre esta empresa criminal en curso, y de ejercer presión sobre Israel a fin de persuadirle para que desmantele las estructuras de apartheid en conformidad con el derecho internacional. El informe concluye con recomendaciones generales y específicas para las Naciones Unidas, los gobiernos nacionales, la sociedad civil y los actores privados sobre las acciones que deberían tomar a raíz de que Israel mantiene un régimen de apartheid para ejercer el control sobre el pueblo palestino.

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Manifiesto
Manifestación contra la guerra. 23 de marzo de 2017

Porque millones de personas están huyendo de sus hogares destruidos, por las decenas de miles ahogados en el Mediterráneo, por los muchos que se enfrentan a las “concertinas” de las vallas de Ceuta y Melilla, convocamos a manifestarse contra la guerra el próximo 23 de Marzo.

Las políticas neoliberales de las últimas décadas, además de los graves estragos sociales y económicos ocasionados, ha venido agravando y acelerando las dos amenazas más importantes para la supervivencia humana: las armas nucleares y el cambio climático. El gobierno de EEUU, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, decretó la era de las implacables operaciones militares supuestamente para acabar con el “terrorismo” o con justificaciones “humanitarias”. Desde entonces, con el aval de la "Comunidad internacional" como hoja de parra, las grandes potencias occidentales, aliadas con Israel y con los estados más arcaicos y dictatoriales de Oriente Medio (Arabia Saudí, Qatar, Turquía) no han dejado de incendiar naciones y de causar su desarticulación política, su destrucción económica y social y su neocolonización (Iraq, Somalia, Afganistán, Libia, Yemen, Siria).

Estas intervenciones imperialistas han significado el fin de las formas del Derecho Internacional y del principio de no injerencia en la soberanía nacional, recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y en la Carta de las Naciones Unidas (ONU). La decisión de Trump de aumentar el ya enorme presupuesto militar en 54.000 millones de dólares con el objetivo declarado de “ganar guerras de nuevo”, la exigencia a todos los países de la OTAN que incrementen los gastos militares y, también, el ascenso de la ultraderecha en Europa empeorarán el desorden, los desequilibrios económicos y sociales y el agresivo descontrol militar actuales.

A pesar de lo prometido cuando la Unión Soviética desapareció en 1991, la OTAN se expandió inmediatamente hacia Alemania del Este y en los años siguientes continuó hasta las mismas puertas de Rusia. La política militar de Estados Unidos y sus aliados condiciona a Rusia y China y a otras potencias a mantener los esfuerzos y gastos militares en una carrera armamentística demencial cada día más peligrosa. El mundo de hoy está sumergido en una crisis general que se expresa en forma de guerras de saqueo y crímenes contra la humanidad, el aumento de las desigualdades y la pobreza, el calentamiento global y exterminio de especies, la manipulación masiva por los grandes medios de “comunicación” y el cada vez mayor control de la ciudadanía, el aumento de la xenofobia, las dificultades crecientes para la libre circulación de las personas que huyen de la miseria, el comportamiento vergonzoso con los refugiados de las diversas guerras, la construcción de muros…

En el extenso catálogo de violaciones del Derecho Internacional, bajo la retórica de las “intervenciones humanitarias”, España ha aumentado su protagonismo y sus compromisos. En la actualidad mantiene 16 misiones militares activas repartidas por diferentes países de Europa, Oriente Medio y África. Y no deja de aumentar, como el reciente envío a Letonia de efectivos, carros de combate, vehículos y armamento diverso. De esta forma, el Estado español coopera en una lógica belicista que ha destruido cientos de ciudades y pueblos y ha matado a miles de hombres y mujeres, mayores y niños. Y todo con el único objetivo del control geopolítico que permite el saqueo de las tierras, las aguas, las materias primas y los recursos naturales de esos países. Siria ha sido el último y devastador ejemplo de cómo el desprecio por el Derecho Internacional y por la soberanía nacional que practican las potencias occidentales, y su brazo armado la OTAN, lleva el horror, la muerte y la destrucción a una nación entera y provoca la multiplicación de los ejércitos y los países intervinientes.

La situación geoestratégica de Andalucía (cercanía a África y a Oriente Próximo) ha estimulado su conversión en uno de los territorios más militarizados de Europa. Las bases de Rota, Morón y Gibraltar inscriben a Andalucía en una posición medular para la estrategia militar de la OTAN y en un escenario bélico privilegiado y fatídico en caso de guerra. Con la connivencia activa de los gobiernos de España y de Andalucía, se han reforzado las bases y su papel en las intervenciones militares en el extranjero. El escudo antimisiles de Rota, la Fuerza especial Tierra-Aire del cuerpo de marines en Morón y la importancia de Gibraltar para el transporte de armamento nuclear han posicionado a Andalucía en una peligrosa vanguardia de la militarización y la cultura de la guerra.

Denunciamos la creciente especialización de la industria andaluza en producción militar y también la difusión en los medios “informativos”, incluso en el ámbito escolar, de la cultura militar.

Si no actuamos pronto la humanidad se precipita hacia un destino sombrío. La crisis sistémica de un capitalismo agotado y sin soluciones para la humanidad ha alcanzado un punto crítico de desorden y el uso cada día más probable de las armas nucleares significaría una siniestra hecatombe.

Las acciones militares españolas en el extranjero no son intervenciones humanitarias sino actos de guerra.

Debe cesar la complicidad del gobierno de Andalucía con esta lógica de guerra y de militarización de nuestro territorio.

Andalucía debe ser tierra libre de OTAN y de bases militares extranjeras.

Andalucía debe reivindicarse y proclamarse como tierra de paz, de acogida y de solidaridad internacional.

GASTOS MILITARES PARA FINES SOCIALES

NO A LA GUERRA

ANDALUCÍA POR LA PAZ

Plataforma de Sevilla contra la guerra

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El dirigente palestino Omar Barghouti detenido por el régimen israeliano

El Comité Nacional Palestino de BDS (BNC)
fuente: https://bdsmovement.net/es/news/comunicado-sobre-la-actual-campa%C3%B1a-de-israel-para-silenciar-omar-barghouti-y-reprimir-al

22 de marzo de 2017 - En la mañana del domingo 19 de marzo, las autoridades tributarias israelíes allanaron la casa de Omar Barghouti, prominente defensor de los derechos humanos palestinos y cofundador del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) por la libertad, la justicia y la igualdad del pueblo palestino. Ese primer día, detuvieron e interrogaron a Omar y a su esposa Safa durante 16 horas. Omar hoy está siendo sometido al cuarto día de interrogatorios.
A continuación se presenta la respuesta del Comité Nacional Palestino de BDS(BNC) ante esta situación y los esfuerzos sistemáticos del gobierno israelí para criminalizar el movimiento BDS, intimidar a las y los activistas y detener la libertad de expresión:

Un destacado defensor de los derechos humanos palestinos y cofundador del movimiento BDS, Omar Barghouti, ha sido sometido durante años a intensas amenazas, intimidación y represión por diversos grupos del gobierno de extrema derecha israelí, particularmente después de considerar al movimiento como una “amenaza estratégica” para todo su sistema de injusticia contra el pueblo palestino.

En una conferencia celebrada en la Jerusalén ocupada en marzo de 2016, varios ministros del gobierno israelí amenazaron a Omar y a las y los defensores de los derechos humanos del BDS con medidas severas, incluyendo la "eliminación civil dirigida", un eufemismo para el asesinato civil. El año pasado, el Ministerio de Asuntos Estratégicos estableció una "unidad de reputación", tal como fue expuesta en el diario israelí Haaretz. El trabajo de esta unidad es empañar la reputación de las personas defensoras del BDS y las redes de derechos humanos que apoyan al movimiento.

Este es el contexto en el que debe entenderse la investigación del departamento fiscal de Israel sobre Omar y su esposa, Safa. Tras no conseguir intimidarlos a través de amenazarles con revocar la residencia permanente de Omar en Israel, y después de que la prohibición de viaje impuesta a Omar resultara inútil a la hora de detener su trabajo de defensa de los derechos humanos, el gobierno israelí ha recurrido a fabricar un caso relacionado con los supuestos ingresos de Omar fuera de Israel para empañar su imagen e intimidarlo.

El hecho de que esta investigación incluya una prohibición de viajar y que ocurra unas semanas antes de que Omar Barghouti viaje a los Estados Unidos para recibir el Premio Gandhi dela Paz conjuntamente con Ralph Nader, en una ceremonia en la Universidad de Yale, demuestra el verdadero motivo represor de estas acciones.

El hecho de que el gobierno israelí divulgase las fabricaciones difamatorias contra Omar apenas veinticuatro horas después de que él fuese llevado para ser investigado, demuestra sin lugar a dudas que el objetivo verdadero de la investigación es empañar su reputación.

Independientemente de las medidas extremas de represión que Israel ejerza contra el movimiento BDS, contra sus defensores y defensoras de derechos humanos, o contra su vasta red de apoyos, Israel no puede detener este movimiento por los derechos humanos. La intimidación y la represión difícilmente pueden afectar a un movimiento popular que crece en los corazones y las mentes de la gente, dándoles poder para hacer lo correcto: estar en el lado correcto de la historia en contra del régimen fanático de apartheid, ocupación y limpieza étnica de Israel, y a favor de la libertad, la justicia y la igualdad para el pueblo palestino.

Este último capítulo desesperado de represión e intimidación por parte del gobierno israelí contra Omar Barghouti es el indicador más relevante del fracaso del régimen israelí de ocupación, colonialismo y apartheid para frenar el impresionante crecimiento del movimiento BDS por los derechos del pueblo palestino

El Comité Nacional Palestino de BDS (BNC) es la coalición más grande de la sociedad civil palestina. Lidera y apoya el movimiento global de Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel. Visita www.bdsmovement.net

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Siria: nada es casual

Datos extraídos de un artículo del periodista belga Grégoire Lalieu en

Franklin Roosevelt decía: «En política, nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera».

En realidad hace mucho tiempo que los EE.UU. y sus amigos proyectan hacer saltar por los aires en pedacitos a Siria y a todos los países de Oriente Próximo.

Después de la «Guerra de los seis días», en 1967, el secretario de estado Kissinger dijo que la prioridad para su país era reforzar a Israel y que para lograrlo había que convertir Oriente Próximo en un mosaico de miniestados débiles peleándose entre ellos. Este «Plan Kissinger» aconsejaba exacerbar los conflictos entre estados para lograr rediseñar las fronteras del Líbano, de Siria, de Jordania, y de Iraq, lo que permitiría con la ayuda de Israel y del entonces régimen del shá de Irán controlar toda la producción de petróleo de la región.

En 1982, Oded Yinon, un alto funcionario del ministerio de exteriores israelí publicó el estudio “Una estrategia para Israel en los 80», donde se dice textualmente: «Siria tendrá que dividirse en varios estados según las comunidades étnicas, de tal manera que la costa se convierta en un miniestado alauita, la región de Alepo en un estado sunita, y en Damasco, otro estado sunita, pero peleado con su vecino de Alepo, y los drusos tendrían que constituir también su propio estado que se extenderá quizás desde ‘nuestro’ Golán y en todo caso ocupando el Haourán y parte del norte de Jordania. Este estado garantizaría a largo plazo la ‘paz’ y la ‘seguridad’ en la región: es éste un objetivo que está ya a nuestro alcance». Pocos años más tarde la CIA elaboró el «Plan Syriana» que Robert Baer, un antiguo agente, sacó a la luz. También aquí se hablaba de hacer estallar a los estados molestos para desactivar la resistencia árabe a la política israelí en la zona. Más cerca de nuestros días, en 2006, se produjo una nueva invasión del Líbano. Desde Tel Aviv precisamente, en junio de aquel mismo año, Condoleza Rice justificó de manera cínica la sangrienta destrucción causada por la intervención israelí (y vale la pena citar textualmente de nuevo) con las siguientes palabras: «Lo que estamos viendo aquí es un parto, los dolores de parto, de un nuevo orden en Oriente Medio, y lo único que hacemos nosotros [los EE.UU.] es asegurarnos que salga bien y que no haya vuelta atrás». El «nuevo orden» pasaba, como se ve, por el sufrimiento de los pueblos atacados.

Aquel mismo año, Ralph Peters, un teniente coronel profesor en la «Academia Nacional de Guerra» publicó en la revista «Armed Forces Journal» un mapa futurista con los planes estratégicos de su país. En ese mapa, Turquía aparece amputada en provecho de un «Gran Kurdistán», Iraq queda dividido en un miniestado sunita y otro chiita, Siria en un mosaico confesional, y Pakistán sin la región del Balouchistán y de su estratégico puerto de Gwadar. Dividir para mandar con comodidad. Un nuevo mapa de este tipo y muy parecido, se publicó en el New York Times en Septiembre de 2013. Preparando las mentes y los espíritus como aquel que dice.

Si la gente supiera todo esto comprendería sin grandes esfuerzos la «complejidad» que hace «incomprensibles» los acontecimientos que vivimos: la explosión de Iraq, de Libia, y de Siria, a la que seguirán la de otros países. Y no nos resultarían tan repentinos y sorprendentes.

Conclusión. Es perfectamente posible conprender los líos de Oriente Próximo. Basta con apagar la tele y leer cosas serias e interesantes como, por ejemplo, los do cumentos sobre estrategia estadouniden se que dicen exactamente, exactamente, lo contrario que dice la tele.

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Textos para la presentación del libro «Paz en Colombia» en Mairena del Aljarafe. Prólogo y fragmento de la obra.

Prólogo de Enrique Santiago al libro "Paz en Colombia. Crónicas, desilusiones y desencantos», de Jaime Cedano.

Enrique Santiago es abogado defensor de derechos humanos, asesor jurídico en los diálogos de La Habana e integrante durante los últimos 25 años de diversas plataformas en el estado español de solidaridad y de lucha por la paz y los derechos humanos en Colombia
fuente: https://suenantimbresblog.wordpress.com/2016/12/12/prologo-de-enrique-santiago/


Presentación del libro en Palacio Marqueses de la Algaba de Sevilla

Es todo un honor y un privilegio poder prologar el libro de mi amigo, camarada y compañero Jaime Cedano Roldan, “Paz en Colombia, crónicas de ilusiones, desencantos y viceversas”.

Si bien el titulo nos lleva a Colombia, el libro nos habla de las innumerables luchas de los pueblos, colombiano en primer lugar, pero también de las luchas del pueblo español, del pueblo cubano, soviético, nicaragüense, venezolano…. Es sin duda un trabajo sobre la Memoria de los pueblos, de sus luchas, sus sacrificios y de sus desdichas. Confirma claramente lo que para muchos es una sospecha arraigada: los pueblos habitualmente no tienen los gobernantes que se merecen.

Jaime no ha sido un mero observador, sino que ha sido protagonista de todo lo que nos relata, como activista social y político desde su niñez, cuando aprendió a dar mítines leyendo la biblia en la misa dominical en la iglesia de Guaduas, el pueblo de sus padres, con la única finalidad de ejercitarse en la oratoria.

En distintas reflexiones personales que surgen desde lo más profundo de la consciencia y experiencia del autor, se nos narra la historia convulsa de Colombia desde la segunda mitad del siglo pasado hasta hoy, cuando finaliza el proceso de paz de La Habana, tan paciente y delicadamente construido por sus protagonistas, pero en especial por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC EP). Tal y como nos relata Jaime, sin duda alguna las FARC-EP son en este proceso de paz el actor que más arriesga, a la vista del trágico destino reservado para otros grupos rebeldes que con anterioridad alcanzaron acuerdos de paz en Colombia o para las fuerzas políticas que surgieron de dichos procesos de paz.

Tras más de 25 años trabajando con el pueblo colombiano y acompañándolo en la defensa de los derechos humanos y la construcción de la paz, aún no he podido saber si en Colombia hay un conflicto con innumerables actores o innumerables conflictos simultáneos con distintos actores, a veces coincidentes. El trabajo de Jaime refleja certeramente esa peculiaridad del conflicto armado, social y político colombiano. Un conflicto armado interno entre una fuerza rebelde de campesinos que tuvieron que alzarse en armas frente al estado simplemente para sobrevivir y no ser exterminados, pero un conflicto en el que han intervenido, -habitualmente de forma coordinada con el Estado, si no instigados por este -, grupos paramilitares creados y mantenidos por la oligarquía económica, carteles de narcotraficantes, mercenarios extranjeros, empresas multinacionales –como Chiquita Brands, que por cada caja de banano exportada entregaba un dólar a los grupos paramilitares de Córdoba y Urabá , con los que se compraban armas que entraban en Colombia en los mismos barcos que después regresaban a EEUU cargados de fruta- o gobiernos extranjeros interesados en obtener para sus empresas –habitualmente mineras o energéticas- una posición privilegiada en la muy rica Colombia.

Jaime nos relata todo ello con sencillez, calidez y mucho acierto, hablándonos de las gentes de Colombia, de sus conversaciones de taberna, de sus vidas cotidianas en medio de un inacabable conflicto social y armado, de sus movilizaciones o marchas por las más diversas reivindicaciones siempre con el anhelo de justicia social. De su pluma surge el ambiente político y social de la Colombia de los años 50 y 60, periodo en el que se produjo el tránsito entre la “Época de la Violencia” y la guerra abierta con las distintas insurgencias campesinas y revolucionarias. Nos habla de los muchos procesos de paz habidos en su patria, y de los anhelos de los colombianos frente a ellos, de las frustraciones que supuso cada proceso fracasado y los costes en vidas que tuvieron los procesos, incluso los que llegaron a buen término.

Este trabajo es un brillante esfuerzo por recuperar la Memoria de esos años de luchas y conflictos habidos en Colombia, de sus protagonistas, todos, tanto el pueblo como sus dirigentes, de sus vidas y de sus muertes. Y esta Memoria nos la traslada a España, a su Andalucía de acogida, en un ejercicio de memoria comparada que nadie se había atrevido a hacer hasta ahora, porque quizás nadie mejor que Jaime tenía las claves, experiencias y herramientas para hacerlo. Si bien las luchas son diferentes, podemos concluir: los pueblos y sus anhelos son los mismos, al igual que sus dificultades, sacrificios y sufrimientos. Y da igual que estén en un continente u otro, o que tengan costumbres y hábitos diferentes. Una bella lección que nos enseña Jaime con su trabajo. También este trabajo nos recuerda nuestra historia común, la de españoles y colombianos, países que tenemos muchas felices coincidencias, pero también la horrible lacra en común de haber sido los únicos en padecer a una fuerza política de extrema derecha y asesina llamada “Falange”. En ambos países estas símiles fuerzas políticas, la colombiana creada a modelo y semejanza de la española, provocaron el mismo dolor y padecimiento.

Concluye Jaime con el actual proceso de Paz de La Habana y las vicisitudes que ha soportado debido a la irreflexiva actuación del denominado “establecimiento” colombiano, esa improvisación política constante que ha venido impidiendo el avance y la modernización de ese increíble país. Una clase dirigente que pudiendo hacer las cosas fáciles, siempre opta por complicar “hasta un aplauso”, dicen en Colombia. Esta “habilidad para enredar”, a punto ha estado de dejar en un limbo político y jurídico el Acuerdo Final de Paz firmado en La Habana el 24 de agosto de este año, felizmente rescatado por las partes el pasado 12 de Noviembre de 2016.

El trabajo de Jaime, a pesar de relatar dolor y sufrimiento, nos habla de esperanza, de progreso y de futuro. De esa “segunda oportunidad sobre la tierra” que merecen las estirpes condenadas a cien años de soledad. Sin duda los lectores disfrutarán cada una de las palabras contenidas en estas páginas.

Gracias Jaime por tu trabajo y más aún…gracias por tu compromiso.

Enrique Santiago *

* Abogado defensor de derechos humanos, asesor jurídico en los diálogos de paz de La Habana, dirigente estatal de IU y del PCE.

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Fragmento de la obra «Crónicas de ilusiones, desencantos y viceversas»

fuente: https://suenantimbresblog.wordpress.com/2017/01/17/cronicas-de-ilusiones-desencantos-y-viceversas-fragmento/


Foto del río Magdalena a su paso por Honda y del puente que hace parte del camino hacia Bogotá.

“La carretera y el río nos traían noticias que no comprendíamos de campesinos que estaban desalambrando la tierra y de campesinos que se habían ido para lo más oscuro de las montañas para que no los mataran. Noticias de un médico argentino muerto en una tierra extraña llamada Bolivia, de la llegada del hombre a la luna, la muerte de un presidente a quien la abuela confundía con un actor de cine. Una noche salimos a la carretera a ver si podíamos ver los resplandores del sputnik que estaba surcando hacia el infinito. Eran los años sesenta. Un día domingo que nos dijeron que eran elecciones y no sabíamos qué se elegía vimos alborotados a los vecinos que todas las tardes se juntaban a jugar cartas o dados y que pescaban juntos. Pero no estaban jugando sino que discutían y manoteaban y hubo carreras y gritos y la policía llegó a calmarlos. Abríamos los ojos a la vida en una década maravillosa. Tormentosa y apasionada. Unos tiempos que marcarían la vida, la libertad y la muerte de miles y miles de jóvenes. Por delante de nuestros ojos pasaban muchas cosas que no entendíamos y que serían determinantes para el siguiente medio siglo del país. Allí, en esos acontecimientos, en los cadáveres que bajaban por el río, los campesinos que se ocultaron en la noche de las montañas, en los maestros que marchaban reclamando salarios, los vecinos que peleaban, los policías y soldados que estaban por todas partes, los hippies que pasaban buscando el paraíso, las octavillas secretas que circulaban misteriosamente y en todas esas noticias e historias que la carretera nos contaba o las que el rio arrojaba a la playa se estaba definiendo lo que seríamos. No lo sabíamos, ni teníamos idea de las cosas graves que estaban pasando pero algo se sentía en el ambiente. Tuvieron que pasar muchos años para entender lo que le había sucedido al primo Elísio Contreras al que una noche mataron a tiros en el parque central del cercano municipio de Guaduas con más de cincuenta balas que metieron en su inmenso cuerpo que dos días después fue sepultado por una airada muchedumbre que casi destroza el ataúd y el pueblo.

En la medida en que íbamos creciendo y salíamos más a las calles nos fuimos acostumbrando a los militares armados hasta los dientes que se veían siempre por todos lados y que aparecían con sus retenes en cualquier camino o en cualquier calle. Temíamos sus llegadas repentinas a los parques y plazas de mercado de los pueblos y barrios populares corriendo tras los jóvenes como si fueran animales de caza. Como a vacas los apretujaban en camiones y se los llevaban lejos muy lejos del pueblo a pagar el servicio militar. Algo raro pasaba en este país para que en el colegio cuando queríamos hablar de estas cosas teníamos que hacerlo medio escondidos en la platanera con todo el cuidado para que no nos pillaran. Allí empezamos a tener supuestas respuestas para lo que veíamos y escuchábamos en la carretera y en el rio y que no entendíamos. Y empezamos a conocer, a asombrarnos y a cabrearnos de un país donde no ser liberal o conservador no solo era extraño sino sospechoso. Pero sobre todo empezamos a conocer un poco de esa guerra silenciosa que en las más lejanas zonas agrarias se estaba desarrollando y que el país no conocía o no quería conocer y que se contaba mediante historias fantasmales en esas interminables noches sin alumbrado eléctrico. Las historias de la guerra se confundían o los mayores las confundían y mezclaban intencionalmente con los cuentos de espantos que cada noche les escuchábamos a las hermanas y a las tías que entretenían sus aburrimientos y solterías estimulando nuestros miedos y espantos. Historias como la del cura que aparecía de noche en las carreteras llevando en sus manos su propia cabeza o la de “La patasola”, una hermosa mujer que se aparecía en los bosques a pescar hombres incautos que luego devoraba hasta la muerte o en canciones consideradas malditas como aquella de “me gusta el ron de mi Lola, me gusta, me gusta Lola”, que en los pueblos del norte del Tolima decían que era la canción del diablo y que un anciano contaba que era la música que estaban bailando en una verbena popular organizada por la juventud comunista en la vereda “las delicias” del municipio del Líbano cuando llegaron los espantos de la noche y acabaron con todo el mundo y el rancho lo dejaron en llamas.

Y fuimos pasando del miedo a los espantos al miedo a lo que pasaba en la calle. Empezamos a tropezamos todos los días con las historias de las guerras y muy pronto empezamos a verla y sentirla cerca de nosotros. Así nos asomamos al activismo y la militancia estudiantil y política con el estigma que muchos años después llegamos a comprender de ser llamados como “la generación del estado de sitio”

(Fragmento de uno de los relatos que hacen parte del libro PAZ EN COLOMBIA, crónicas de ilusiones, desencantos y viceversas)

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Francia vive desde hace dos años bajo un estado de excepción permanente (que ellos llaman de «urgencia») que limita las libertades y derechos fundamentales de reunión, asociación y manifestación. A lo que se añade un ataque permanente a la libertad de expresión para blindar la política israeliana de toda crítica. La federación francesa de asociaciones de solidaridad con Palestina acaba de emitir el siguiente comunicado:

Asunto: 13 de Marzo de 2017. Comunicado de la Asociación France_Palestine de Solidaridad (AFPS ).

Reaccionar ante las amenazas de los fascistas pro-israelianos.

Oficina nacional de la AFPS
fuente: http://www.france-palestine.org/Agir-face-aux-menaces-des-fascistes-pro-israeliens

La Asociación France_Palestine Solidarité (AFPS) ha vuelto a ser objeto una vez más de ataques y amenazas graves por parte de un grupúsculo que se autoproclama «Brigada judía». Estas amenazas se han vertido especialmente desde los sitios webs de la «Ligue de Défense Juive» (LDJ) y de «Coolamnews», sitio este último que presume de disponer de medios del ejército israeliano.

Tras un «ultimátum» amenazante a la AFPS para que anuncie en su sitio web que pondrá fin a sus acciones de Boicot, desinversión y sanciones a Israel (BDS), han sido divulgados los teléfonos y direcciones personales de los miembros de la dirección de la AFPS, a lo que han seguido de inmediato amenazas telefónicas de agresiones físicas extremadamente violentas contra los miembros de nuestra asociación, que llegan hasta las amenazas de muerte y de violación.

En Febrero del 2015, el gobierno israeliano anunció, sin recato alguno, que iba a utilizar medios considerables para desacreditar o reducir al silencio a las personas que, por todo el mundo, denuncien su poĺítica. Estas oficinas con métodos fascistas no son otra cosa que sus intermediarios.

Estamos, de hecho, frente a una nueva manifestación de esta injerencia permanente del Estado israeliano en los asuntos franceses que hemos denunciado recientemente en otro comunicado anterior.

A estas alturas y a despecho de numerosas denuncias y peticiones de intervención judicial no ha habido ninguna reacción por parte de las autoridades francesas, salvo las respuestas puramente formales del ministerio del interior redirigiéndonos a la autoridad judicial. Aunque «facebook» se ha visto obligado a cerrar la página de esta pretendida «brigada».

Nosotros pensamos que la responsabilidad de las autoridades francesas está directamente comprometida. Su inacción es interpretada como un apoyo por los grupos violentos como la «Ligue de défense juive» (LDJ) a la que han dejado prosperar en lugar de disolverla. Su decisión, única en el mundo, de criminalizar el apoyo al boicot aunque sólo cuando atañe al estado israeliano, y las declaraciones intolerables del que fue hasta ahora primer ministro [Manuel Valls] que asimilaba la crítica política al estado israeliano con el antisemitismo, han dado rienda suelta a los fanáticos que se creen al abrigo de nuestras leyes [las leyes de la República francesa].

Estas amenazas no nos desviarán de la lucha necesaria por la libertad de expresión, por el derecho y la justicia, combate que continuaremos por todos los medios pacíficos entre los cuales está el llamamiento al Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel para obligarlo a cumplir el derecho internacional.

Frente a la injerencia intorelable del estado israeliano que busca enfrentar a ciudadanos franceses contra otros ciudadanos franceses, nuestro combate por el derecho y la justicia, abierto a todas las personas de conciencia cualquiera que sea su origen y cultura, constituye también una potente contribución al lema «vivir juntos» en nuestro país.

La Oficina nacional de la Asociación France_Palestine Solidarité (AFPS).

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¿Hay alternativas al empleo militarizado en Cádiz?

Nota de prensa de Ecologistas en Acción_Andalucía. 6 de Marzo de 2017.

El anuncio de la construcción de las cinco corbetas para Arabia Saudí en los astilleros gaditanos ha generado un grave conflicto entre el derecho al trabajo en las empresas de construcción naval de la Bahía de Cádiz y los derechos fundamentales a la vida y a la libertad de los receptores y víctimas de ese equipamiento bélico.

Según hemos sabido por los medios, el alcalde de Cádiz José Mª González y los desempleados de Astilleros opinan que la única opción es coger el pájaro en mano y generar empleo, aunque solo sea para 5 ó 6 años, desentendiéndonos del uso de ese armamento y de la conculcación manifiesta de los derechos humanos por parte de la petromonarquía saudí. De esta forma actuaríamos como colaboradores necesarios en la masacre que perpetra Arabia Saudí contra Yemen. Amnistía Internacional, Human Rights Watch y las Naciones Unidas han documentado presuntos crímenes de guerra de la coalición encabezada por Arabia Saudí en Yemen, un conflicto en el que ha habido decenas de bombardeos ilegítimos de hospitales, escuelas, mercados y mezquitas.

El apoyo mostrado por el alcalde de Cádiz a dicho contrato se traduce en un apoyo a un orden mundial atroz y a profundizar en un modelo de desarrollo ambiental, social y económicamente insostenible, dependiente del sufrimiento de otros seres humanos. Pero además, ese apoyo nos aleja de la posibilidad de generar otras alternativas para la construcción naval de la Bahía.

El PEMAR (Plan Estatal Marco de Residuos) identifica una oportunidad real de hacerse con un mercado casi virgen: el reciclado ecológico de buques (deconstrucción naval), evitando achatarramientos infames como el que se va a producir en Turquía con el portaaviones Príncipe de Asturias. Además, formar parte de la cadena de valor de la energía eólica marina, construcción, equipamiento, instalación, mantenimiento, suministro, reparación,… de aerogeneradores en el mar es una oportunidad desaprovechada en Navantia.

La deconstrucción naval y la energía eólica «off shore» son dos alternativas necesarias para la “carga de trabajo” en los astilleros de la Bahía de Cádiz, que harían innecesaria la deriva belicista de construir instrumentos de violación de los derechos básicos de las personas. De esta forma, contribuiríamos a desarrollar una cultura de paz, resolveríamos déficits ambientales importantes y ofreceríamos un buen puñado de puestos de trabajo para hacer sostenible a la construcción naval y conseguir descender las escandalosas cifras de paro que padece nuestra población.

¿A qué esperamos?

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1 marzo, 2017
Llamamiento para acciones de protesta internacionales contra la Cumbre de la OTAN en Bruselas en Mayo 2017.

Primero es la gente, no la guerra

Este año será la primera cumbre de la OTAN del Presidente Donald Trump. Tendrá lugar en Mayo en la recién estrenada sede de Bruselas, una ciudad que alberga tanto a la OTAN como a la Unión Europea, – dos instituciones que cooperan estrechamente en sus políticas militaristas.

La OTAN y sus estados miembros participan en guerras ilegales e intervenciones militares, desde Yugoslavia hasta Afganistan, Libia, Iraq , Siria , el mar Mediterráneo y el océano Indico. Contribuyen enormemente a la inestabilidad internacional, potenciando la carrera armamentística y la militarización. La OTAN permanece comprometida con la mayor amenaza humanitaria: las armas nucleares.

De una cumbre a otra, la OTAN perpetua, impone, y amplía su política de guerra y dominación.

El mundo nos muestra sus consecuencias: países enteros devastados, millones de personas se convierten en refugiados, enfrentándose a sufrimientos terribles e incluso la muerte; desastre medio ambiental; aumento de extremismos violentos y terrorismo; tensión militar y confrontación; proliferación de armas nucleares y el riesgo creciente de una guerra nuclear.

Y en respuesta a estas terribles consecuencias, la OTAN se dedica aún más a la militarización y la guerra:

  • * Se exigirá a todos los estados miembros de la OTAN aumentar su presupuesto militar en un 2% del PIB. En un momento de crisis económica y austeridad, esto significa robar más dinero de los presupuestos que cubren necesidades sociales, de educación, justicia, desarrollo internacional y protección medioambiental. Todo ello, es esencial para construir un mundo más pacífico y estable.
  • * Los estados miembros de la OTAN tendrán que gastar un 20% de sus presupuestos de defensa en equipamiento militar: barcos de guerra, aviones de guerra, drones, bombas, tecnología y otros más. El poderoso loby armamentístico se frota las manos anticipadamente. La OTAN se burla de los mecanismos diplomáticos de resolución de conflictos al estimular la carrera de armamentos.
  • * La OTAN está agravando las tensiones con Rusia, desplegando tropas y armas en su frontera e instalando un sistema de defensa de misiles. Todo esto promueve el desarrollo militar y evita la construcción de relaciones pacíficas y entendimiento mutuo.
  • * La OTAN y sus estados miembros multiplican las intervenciones fuera de su territorio y extienden su presencia mediante alianzas por todo el mundo y “coaliciones de voluntarios”. Extienden su dominación económica, política y militar, en lugar de invertir política y financieramente en las Naciones Unidas para alcanzar su objetivo de un mundo seguro y pacífico.
  • * La OTAN amplía su política nuclear como suprema “garantía” de seguridad para los aliados, a pesar de que la mayoría de países del mundo estén negociando un tratado para prohibir las armas nucleares. Mientras tanto, las armas nucleares de Estados Unidos en Europa-bajo el pretexto de la OTAN-se están modernizando a costa de muchas decenas de miles de millones de dólares.

    No queremos la militarización de la Unión Europea ni la creación de una superpotencia europea, como promueven cada vez más sus dirigentes. El cierre de las fronteras europeas no es la respuesta a los retos de la migración. Los refugiados son bienvenidos.

    La OTAN, es la máquina de guerra más agresiva del mundo. Necesitamos urgentemente la paz mundial y un desarrollo sostenible. Hacemos una llamada a todos los que deseen la paz así como a las organizaciones para que se unan a las manifestaciones contra la Cumbre de la OTAN, en Bruselas y en el mundo entero. Ejerzamos presión sobre nuestros gobiernos para invertir en bienestar social, no en guerra.

    Nuestra exigencia a nuestros gobiernos es clara: tenemos que abandonar la OTAN y la OTAN debe ser disuelta.

    ______________________________
    Este llamamiento se acordó en la segunda reunión preparatoria para acciones contra la cumbre de la OTAN de los días 24 y 25 de Mayo en Bruselas.
    Traducción de Nuria Blanco de Andrés, para el Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN
    (Acceder al sitio web “No to war-No to NATO”, con el llamamiento original, en inlés) http://www.no-to-nato.org/en/

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    Oriente Próximo Israel busca blindarse del Tribunal de la Haya con una condena leve a un soldado

    Eugenio García Gascón | publico.es | 23/02/2017
    http://www.publico.es/internacional/israel-busca-blindarse-tribunal-haya.html

    La sentencia de culpable de homicidio y la condena a 18 meses de prisión que ha caído sobre el sargento Elor Azaria, pone de relieve lo urgente que es que la justicia internacional intervenga con diligencia para forzar a Israel a aplicar las convenciones que le corresponden en su condición de potencia ocupante.

    Según distintos analistas, el sargento Elor Azaria ha sido condenado a un año y medio de privación de libertad por dos motivos: por la existencia de un video que muestra claramente que disparó contra Abdul Fattah al Sharif sin que mediara ningún peligro, y porque Israel ha querido enviar un mensaje a la Corte Penal Internacional de La Haya.

    El video fue grabado por un vecino palestino del barrio donde ocurrió el incidente, en el casco antiguo de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, con una cámara que le proporcionó la organización no gubernamental israelí B’Tselem. Las imágenes muestran que Azaria no está en peligro y que Al Sharif se halla tendido en el suelo herido e inerte y no representa ningún peligro para el gran número de soldados que hay a su alrededor.

    Unos momentos antes de abrir fuego, Azaria, de 20 años, dijo a otro soldado “Este perro todavía está vivo” y “Este terrorista merece morir”, en referencia a Al Shafir, de 21 años, quien diez minutos antes había intentado apuñalar a un soldado que patrullaba la calle que une dos sectores del casco viejo de Hebrón donde viven centenares de colonos judíos.

    Azaria ha sido condenado por homicidio y no por asesinato, y solo a 18 meses de privación de libertad. El último precedente similar se remonta a 2003, hace catorce años, cuando el soldado Taysir Heib fue condenado por matar al fotógrafo y activista británico Tom Hurndall. Desde entonces no se había condenado a ningún otro soldado por homicidio a pesar de que desde 2005 el ejército ha matado a más de seis mil palestinos, la inmensa mayoría civiles.

    No ha pasado desapercibido el hecho de que en estos momentos la Corte Penal Internacional esté estudiando si abre una investigación por los presuntos crímenes de guerra que Israel comete en los territorios ocupados. La sentencia del tribunal militar de Tel Aviv es un mensaje a La Haya en el sentido de que Israel imparte justicia, en contra de lo que aseguran los palestinos, y no es necesario que la CPI meta su nariz en los territorios ocupados.

    Solo en 2016 han muerto o han sufrido heridas de bala de los soldados israelíes más de mil palestinos. Sin embargo, según la ONG israelí Adala, en los dos años siguientes a la invasión de Gaza de 2014, “no se ha abierto ninguna investigación por sospechas de violación de las leyes internacionales (…), incluidas la muerte o las heridas causadas sobre civiles”.

    Más del 99 por ciento de los casos en que se registran muertes de palestinos civiles quedan impunes. Hace un año se cerró la investigación abierta contra un coronel que mató a un niño que había arrojado una piedra contra un jeep militar. El niño fue abatido por la espalda por el coronel cuando el primero huía corriendo, según mostraba con claridad un video estático.

    Información facilitada por B’Tselem señala que entre abril de 2011 y diciembre de 2015, el ejército mató a 121 civiles palestinos en la Cisjordania ocupada. Sin embargo, en ese periodo solamente un soldado fue condenado por “negligencia” después de matar a un obrero palestino desarmado en 2013.

    El ejército se lo piensa mucho antes de abrir una investigación contra sus soldados. Otra ONG israelí, Yesh Din, ha documentado que en 2015 los militares abrieron 186 expedientes por presuntos abusos de soldados contra los palestinos. Son muy pocos expedientes, pero Yesh Din añade que solamente en siete de esos expedientes se terminaron aplicando “medidas disciplinarias”.

    Otro dato de la misma ONG indica que durante 2015 los soldados mataron a tiros a 116 palestinos en toda Cisjordania incluida Jerusalén, pero solo se abrieron 21 expedientes. Hay que decir que la mayor parte de las víctimas son civiles y que en su inmensa mayoría no estaban armados ni representaban ningún peligro para los soldados.

    Con estos antecedentes, es natural que los palestinos deseen que intervenga cuanto antes la Corte Penal Internacional, mientras que Israel se niega a recibir a juristas internacionales que desean examinar lo que está ocurriendo en los territorios ocupados.

    “Es una justicia travestida”, ha dicho Hanan Ashrawi, miembro del comité ejecutivo de la OLP. “Es obvio que el sistema judicial israelí está comprometido con el racismo sistémico, la injusticia y la cultura del odio que son una plaga en la ocupación israelí”.

    “La impunidad del comportamiento de Israel como Estado se extiende ahora a las acciones de sus soldados y de sus ciudadanos. La sentencia demuestra la devaluación activa de la vida humana, especialmente de las vidas de los palestinos que han sido oprimidos y son cautivos de una ocupación israelí que ya dura demasiado”, según Ashrawi.

    Los sucesos que se producen continuamente, así como el apartheid que reina en los territorios ocupados, según lo han denunciado innumerables políticos, deben ser objeto de una investigación internacional. La Corte Penal Internacional tenía que haber intervenido hace mucho tiempo, tal como exigen los palestinos y otros países miembros de la ONU.

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    Voces del mediterráneo

    Derechos Humanos y el riesgo de defenderlos

    Teresa Aranguren* | 20 febrero, 2017
    http://blogs.publico.es/voces-del-mediterraneo/2017/02/20/derechos-humanos-y-el-riesgo-de-defenderlos/
    *Periodista y escritora

    Quizás el acto más revolucionario que se puede hacer en nuestro tiempo es defender los derechos humanos. Quizás también el más peligroso. Porque defender los derechos humanos supone en primer lugar “denunciar” a aquellos, individuos, instituciones, estados, que sistemáticamente los violan. Y quedar expuesto a sus represalias.

    Les ha ocurrido a nueve compatriotas, nueve activistas de la campaña BDS (Boicot, Desinversiones, Sanciones) contra Israel, que en el verano de 2015 tuvieron la osadía de participar, a través de las redes sociales, en una campaña en contra de la participación en el festival musical ROTOTOM del cantante estadounidense Matisyahu, quien, entre otras lindezas, se había pronunciado públicamente a favor de los atroces bombardeos israelíes sobre Gaza apenas un año antes, en julio de 2014. Aquella operación que el ejército israelí bautizó con el eufemístico término de “Margen protector” destruyó, en apenas siete semanas, más de 18.000 viviendas, dejó sin hogar a 108.000 familias y causó la muerte de 2.300 personas, entre las cuales más de 500 eran menores de edad. La población palestina de la Franja de Gaza aún no ha podido recuperarse de la devastación causada por aquellos bombardeos, entre otras cosas porque el gobierno israelí impide la entrada de los materiales necesarios para la reconstrucción. Conviene recordar esto, recordar la sistemática violación de los derechos humanos que Israel ejerce contra la población palestina, porque esa es la clave de la acción de la campaña BDS y de todas las otras formas de resistencia “no violenta” con las que la población palestina enfrenta cada día la atroz cotidianidad de la ocupación. Esa es la clave de la acción de los nueve activistas que se atrevieron a denunciar la connivencia del cantante Matisyahu con el estado de Israel y especialmente con lo más extremo y racista de ese estado, el movimiento de colonos; de hecho su letrista, Ephraim Rosenstein, vive en una de estas colonias en Cisjordania.

    Aquella denuncia no tuvo éxito, la presión mediática y política de la embajada israelí y del lobby sionista, utilizando como tantas otras veces torticeramente la acusación de antisemitismo, consiguió revertir la decisión inicial de la organización del festival que finalmente cursó la invitación al cantante estadounidense. La campaña contra la participación de Matisyahu en el festival ROTOTOM no había tenido por supuesto nada que ver con el hecho de que este sea judío sino con su posicionamiento respecto a las políticas del estado de Israel, su defensa de la colonización de los territorios palestinos ocupados y su desprecio hacia los derechos de la población palestina.

    Pero sin duda esa circunstancia, el hecho de que Matisyahu sea judío, venía muy bien a la campaña de desprestigio y criminalización que el gobierno israelí había lanzado ya contra el BDS. El dato de que haya muchos judíos participando en movimientos de solidaridad con Palestina y de manera muy activa en el BDS, no importa. No dejes que la verdad estropee una buena campaña de difamación.

    Y aquí surge ese denominado “Comité legal contra el antisemitismo y la discriminación” cuyo presidente el abogado Abel Isaac de Bedoya presentó la denuncia, aceptada a trámite por un juzgado de Valencia, en la que se acusa de “ antisemitismo e incitación al odio” a los nueve activistas del BDS. Nueve activistas que se atrevieron a sacar a la luz el apoyo del cantante Matisyahu a la política de apartheid de Israel y a las acciones, crímenes de guerra en muchos casos, llevadas a cabo por su ejército. Nueve activistas en la defensa de los derechos humanos expuestos a la represalia de la poderosa maquinaria de comunicación del gobierno israelí.

    La desfachatez de esta acusación nos podría hacer pensar que no puede tener recorrido, que un mínimo sentido de la justicia y la verdad la tirará por tierra. Y confiamos en que así sea. Pero no podemos olvidar el estado del mundo en el que vivimos, donde la verdad sucumbe muchas veces al poder de la propaganda y donde una pareja como la de Trump-Netaniahu, tan bien avenidos ellos, tan de acuerdo en casi todo, tan arrogantes, tan racistas, tan seguros de su valía como despreciativos de la de “los otros”, pueden decidir, y deciden, sobre la vida y la muerte de cientos de miles de personas o de todo un pueblo.

    A punto de terminar este artículo me llega una noticia de Palestina: ha muerto Muhamad- Aamad – Jalad, 25 años, herido hace tres meses por disparos del ejército israelí cuando acudía al hospital de Nablus para su última sesión de quimioterapia

    ______________________________
    Para ver entradas del 2016 >>> . Hacía un año le habían diagnosticado un linfoma y esa iba a ser su última sesión de “quimio”. No llegó a recibirla. Tras tres meses en la UCI , Muhamad ha muerto. No ha sido el cáncer. Lo ha matado la ocupación.

    Sé que esta noticia no ocupará ningún titular de prensa, al fin y al cabo no es sino un episodio más del día a dia en la vida de la población palestina bajo la ocupación israelí. Pero quiero recordar que es contra la normalización de hechos como éste, esa atrocidad cotidiana de la política israelí en los territorios ocupados, contra lo que lucha el BDS. Y los nueve activistas españoles objeto de la campaña difamatoria del aparato de propaganda israelí.

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    Por los derechos de los palestinos: Un amuleto para la esperanza

    Omar Barghouti (*) | publico.es | 8 febrero, 2017 [*Traducción de Catherine German.]
    http://blogs.publico.es/voces-del-mediterraneo/2017/02/08/por-los-derechos-de-los-palestinos-un-amuleto-para-la-esperanza/
    * Defensor palestino de los derechos humanos y co-fundador del movimiento no violento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) por los derechos de los palestinos.

    En una conferencia importante organizada este año en el mes de marzo en Jerusalén, algunos ministros del gobierno israelí me amenazaron, junto a otros defensores de derechos humanos palestinos, israelíes e internacionales activos en el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) a favor de los derechos de los palestinos, con una represión sin precedentes y posibles daños físicos. Nada me va a impedir luchar por la libertad, la justicia y la igualdad de mi pueblo.

    Últimamente, Israel está empeñado en no solo colonizar nuestra tierra sino también nuestras mentes, sembrando en nuestra conciencia la inutilidad de toda esperanza y la imposibilidad de resistir a su orden hegemónico e injusto. Después de todo, la esperanza puede ser contagiosa.

    Después de décadas de desahucios, ocupación, asedio y limpieza étnica, los palestinos no se han rendido; seguimos resistiendo a la opresión y afirmando la búsqueda por nuestros derechos conforme al derecho internacional.

    Creado en 2005 por la más amplia coalición de la sociedad civil palestino, el movimiento BDS exige el fin de la ocupación desde 1967 por Israel, acabando con su discriminación racial institucionalizada, que cumple la definición de apartheid de la ONU, y defendiendo el derecho de los refugiados palestinos a volver a los hogares y a las tierras de los cuales fueron desalojados y despojados a partir de 1948.

    La esperanza palestina de libertad y justicia se nutre con la solidaridad inspiradora de personas de conciencia por todo el mundo, en particular en la forma de tácticas BDS no violentas y muy efectivas.

    Cuando hace algunos meses más de 50 ayuntamientos de toda España se declararon Espacios Libres de Apartheid israelí, los palestinos se sintieron muy inspirados. Sentimos que no estamos solos y que nuestro momento sudafricano está cada vez más cerca.

    Habiendo perdido muchos combates similares para conquistar mentes y corazones al nivel de la calle, desde 2014 Israel ha adoptado una nueva estrategia vertical para sustituir a su fracasada estrategia anterior de luchar contra el movimiento mediante el branding y una extensa propaganda. Evocando recuerdos de los años del macartismo, la nueva estrategia utiliza la lucha jurídica, el espionaje y la intensificación de la propaganda para socavar, e incluso ilegalizar, la defensa del BDS.

    Como parte de esta guerra anti-democrática contra el BDS, Israel ha estado presionando a gobiernos, asambleas legislativas y autoridades en Europa, los Estados Unidos y en otras regiones para aprobar leyes anti-BDS. En consecuencia, los gobiernos de Francia y del Reino Unido, junto con varios estados de los Estados Unidos, han adoptado medidas anti-BDS. El lobby de Israel en España está trabajando a destajo en su intento desesperado de suprimir legalmente los derechos democráticos de los ciudadanos con el fin de proteger a Israel de las medidas del BDS.

    El premio Pullitzer Glenn Greenwald ha descrito estas medidas draconianas en los Estados Unidos y en Europa como “la mayor amenaza contra la libertad de expresión en Occidente.”

    No obstante, en lo que representa un gran revés para la guerra jurídica de Israel contra el BDS, la Unión Europea, los gobiernos de Suecia, Irlanda y Holanda, junto con las principales organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), junto con la Unión Americana por las Libertades Civiles, han defendido el derecho de boicotear a Israel como un asunto de libertad de expresión.

    Cuando se le preguntó acerca de los intentos de Israel de negar la entrada a activistas internacionales del BDS, el portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos reiteró la oposición de su gobierno al movimiento BDS, pero añadió “Valoramos nuestra libertad de expresión, incluso en los casos en los que discrepamos con las opiniones políticas que se apoyan.”

    Debido a que el apoyo a medidas relacionadas con el BDS ha empezado a afectar a su economía y a extenderse entre iglesias tradicionales, organizaciones estudiantiles, asociaciones académicas, sindicatos, grupos de defensa de justicia racial y redes LGBTQA, Israel ha empezado a reconocer el impacto “estratégico” del movimiento.

    En el último año se ha desencadenado un efecto dominó, con grandes multinacionales, como Veolia y Orange, retirándose de proyectos israelíes que vulneran los derechos humanos de los palestinos, después de ser objeto de campañas BDS en su contra.

    Incluso en los Estados Unidos, principal proveedor de fondos, protector y posibilitador del régimen israelí de ocupación, colonialismo y apartheid, Israel está perdiendo paulatinamente la batalla por las mentes y los corazones de los ciudadanos americanos. Según una encuesta publicada en Diciembre del año pasado por el Brookings Institution, el 49% de los miembros del Partido Demócrata estarían a favor de sanciones económicas o de acciones más severas contra Israel, debido a la construcción de asentamientos. El porcentaje de los millennials que simpatizan más con los palestinos se ha triplicado en los últimos 10 años.

    El apoyo judío al movimiento BDS entre profesores universitarios, artistas y estudiantes también ha aumentado de manera significativa, en particular en los Estados Unidos. Una encuesta realizada en 2014 por un lobby Israelí muestra, por ejemplo, que el 46% de los hombres judíos ortodoxos estadounidenses apoyan un boicot total a Israel para poner fin a sus violaciones de los derechos humanos.

    Pero el BDS no puede por sí solo explicar el creciente aislamiento de Israel, que se debe también a su comportamiento.

    La elección en 2015 del gobierno más racista de Israel ha contribuido, sin querer, a extender el apoyo a favor de los derechos de los palestinos y a las tácticas BDS para lograr dichos derechos. Hace pocas semanas, el Gran Rabino sefardí de Israel hizo un llamamiento para la limpieza étnica de los “no-judíos” en “la tierra de Israel.”

    Políticos y militares israelíes de alto nivel están muy preocupados con el descenso de Israel hacia ese abismo. Ehud Barak, ex-primer ministro, ha dicho que Israel ha sido “infectado por la semilla del fascismo,” mientras que el Jefe Adjunto del Estado Mayor, teniente general Yair Golan, ha comparado las “tendencias repugnantes” en la sociedad israelí a la Alemania nazi pre-Holocausto.

    Sin embargo, Israel sigue disfrutando de la impunidad, y los Estados Unidos, Europa y Canadá siguen protegiéndola de la rendición de cuentas, apoyando sus esfuerzos escalofriantes de acosar e intimidar a los que hacen campaña a favor de los derechos de los palestinos con las tácticas no-violentas del BDS.

    A pesar de su enorme poder militar, incluido armas nucleares, su maquinaria propagandística y su evidente intimidación de todos los que critican su régimen de opresión, Israel no ha conseguido vencer ni ralentizar el crecimiento sorprendente del movimiento BDS. Después de todo, no hay ningún poder capaz de aplastar a un movimiento abierto y no violento por la justicia, que florece en las mentes y los corazones de personas por todo el mundo.

    Como en las luchas por los derechos civiles en los Estados Unidos y en contra del apartheid en Sudáfrica, no hay represión que pueda apagar el encanto de una esperanza bien fundada.

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    Por los derechos de los palestinos: Seguimos teniendo esperanza

    Raji Sourani* | 7 febrero, 2017 [*Traducción de Catherine German.]
    http://blogs.publico.es/voces-del-mediterraneo/2017/02/07/seguimos-teniendo-esperanza/

    * Director del Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR) y está trabajando junto con otras organizaciones en la Corte Penal Internacional (CPI) para llevar el caso de las colonias, el bloqueo de Gaza y el Muro ante la justicia.

    Por primera vez en la historia del conflicto palestino-israelí, el Consejo de Seguridad de la ONU ha adoptado una resolución (2334) declarando que los asentamientos de Israel en Palestina constituyen una vulneración del derecho internacional y un obstáculo fundamental para la posibilidad de la solución de dos Estados. Por primera vez los más firmes aliados de Israel en Europa, junto con los Estados Unidos, han dejado de apoyarle, con 14 votos a favor de la resolución y una abstención. Esto es una señal importante en el contexto de grandes cambios políticos en los Estados Unidos, donde el Presidente Obama ha dado paso al Presidente elegido Donald Trump. Al mismo tiempo, los palestinos se encuentran en el momento más débil de su historia, justo cuando se enfrentan al 50 aniversario de la ocupación ilegal. La aprobación de la resolución supone un mensaje y una terminología claros: Israel es la potencia ocupante y los asentamientos son ilegales.

    La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Samantha Power, dio las razones de la abstención a la resolución, que exige la suspensión inmediata de los asentamientos, además de una lección de historia acerca de como esto había siempre sido la postura de los Estados Unidos – citando al Presidente Reagan. Todos los gobiernos americanos anteriores han estado de acuerdo en que la ocupación Israelí no solo socava su propia seguridad sino que, además, destruye cualquier expectativa de paz y estabilidad en la región.

    Unos días después, el ex-secretario de estado de los Estados Unidos James Baker reiteró esta posición, afirmando que los asentamientos israelíes crean hechos en el terreno que simplemente obstaculizan el acuerdo de tierra por paz y una solución de dos estados, que es la única solución real para el conflicto. Esta narrativa también fue el centro de la reciente conferencia de Paris, donde 70 estados, entre ellos estados europeos y árabes junto con los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad, se reunieron para hablar de las expectativas de paz. La conferencia de paz, que según el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu fue “amañada”, establece los parámetros actuales de la comunidad internacional en relación con la ocupación. Frente a la incertidumbre de cómo la próxima administracion norteamericana va a tratar el conflicto, Francia tomó un paso más al criticar duramente la propuesta de Trump de trasladar la embajada de los Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén. No solo sería una provocación, sino que dañaría seriamente las posibilidades de paz.

    La importancia de una retórica occidental, en particular por parte de los aliados más firmes de Israel, sobre la ilegalidad de los asentamientos, la importancia de la solución de dos estados y la simple definición de Israel como potencia ocupante no se puede negar. ¿Pero cómo podemos tener una discusión política acerca de cualquier solución al conflicto y las condiciones de paz sin antes exigir y garantizar el acceso de los palestinos a sus derechos?

    Este apoyo de palabra de los estados occidentales tiene lugar cuando Gaza se encuentra sometida a condiciones sin precedentes del asedio ilegal, que supone una grave violación del derecho internacional y un crimen contra la humanidad; tiene lugar cuando los palestinos en Jerusalén ocupado se enfrentan a una limpieza étnica y un proceso de judaización sin precedente. Y llega en un momento en el que el 60% de Cisjordania esta bajo ocupación Israelí y se construyen nuevos asentamientos a diario, por lo tanto imponiendo una nueva marca de apartheid. Estos hechos sobre el terreno evidencian que el Consejo de Seguridad y la comunidad internacional no han hecho suficiente para los derechos de los palestinos. Pero seguimos teniendo esperanza de que la justicia prevalezca y que Israel tendrá que rendir cuentas y cumplir las normas mutuas del derecho internacional.

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    Una reflexión apresurada sobre el informe de Amnistía internacional

    Desde ayer, todas las cabeceras de periódicos y todas las cabeceras de los informativos de todo el mundo repiten sin parar, una y otra vez, los horrores descritos en un truculento informe difundido por Amnistía internacional con un título no menos truculento: «El matadero humano: ahorcamientos masivos y exterminio». Se trataría, según esta oenegé, de una «campaña secreta y monstruosa, autorizada al más alto nivel por el gobierno sirio», etc, etc, etc.

    Antes de ayer mismo se había escapado una «filtración» del gobierno estadounidense que no descarta de imponer por la fuerza tres zonas de exclusión aérea (coincidentes con sus planes de remodelación de Oriente Próximo) para proteger a la población de estos horrores que hoy nos revela Amnistía internacional.

    La memoria es muy traicionera y las cosas tienden a olvidarse a pesar de repetirse las mismas en situaciones parecidas. Pero contra la amnesia están las hemerotecas y RTVE a la carta.

    Hace cinco años Zapatero salió por la tele y dijo: «Estamos interviniendo en Libia para defender a sus ciudadanos de los ataques de su propio Gobierno». «Mientras que exista el riesgo de que el Gobierno de Libia ataque a su pueblo, la comunidad internacional podrá intervenir por la fuerza». Lo dijo Zapatero, y se quedó tan fresco, ahí están los audiovisuales de RTVE a la carta para los incrédulos. Pero, antes que todo el mundo interviniera en Libia, Amnistía internacional había hecho público un informe de los suyos.

    «En los últimos días, las fuerzas de seguridad no han tenido ningún reparo en utilizar medios letales como ametralladoras y otras armas contra los manifestantes, causando centenares de víctimas mortales. Les habrían disparado incluso desde el aire. Los hospitales están llenos de cadáveres con disparos en la cabeza, el pecho o el cuello, indicios claros de que se está disparando a matar.» «Ante estos hechos, la comunidad internacional no puede permanecer impasible, es necesario que se tomen medidas inmediatas para proteger a los manifestantes y a la población en general, empezando por...»

    El comunicado usa el condicional de precaución: «les habrían disparado» para no pillarse los dedos si acaso luego resultaba ser una mentira como se comprobó finalmente. Está escrito. Está en las hemerotecas digitales de los periódicos.

    Uno se pregunta, por curiosidad, si no hubo tal vez un informe truculento de Amnistía internacional previo a cada intervención militar a las que nos tienen acostumbrados.

    El 30 de marzo de 2011, días después de las declaraciones de Zapatero, Amnistía Internacional denunciaba una "campaña de desapariciones forzadas de opositores" en Libia. La oenegé decía haber documentado numerosos casos, que incluían «blogueros, activistas políticos, abogados y simpatizantes de los rebeldes». «La sensación es que hay una política sistemática para detener a todos los supuestos opositores al coronel Gadafi, a quienes encarcelan en régimen de incomunicación y trasladan a sus baluartes del oeste de Libia», según decía el director para Oriente Próximo y Norte de África de Amnistía Internacional, Malcolm Smart.

    O sea, que pese a la zona de exclusión aérea ya en vigor, todavía no estaba la población lo suficientemente protegida y había que pasar a los bombardeos.

    «La comunidad internacional tiene que actuar ya para acabar con esta situación», insistía por aquel entonces Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.


    «Nato keep the progress going»

    Hay desde luego, guerras y guerras. En la de Afganistán no eran necesarios tantos melindres ni tantos informes para intervenir. La imagen de atraso y barbarie de Afganistán hacía que la opinión pública aceptara la guerra sin necesidad de muchos pretextos. Sólo hay que recordar que tras la ocupación, se decía que desaparecerían los burkas de los mujeres. ¿Os acordáis? MIrad la foto. Es de un anuncio de Amnistía internacional en Londres. Que me corrijan los que saben inglés, pero me parece que dice:

    «Derechos Humanos para las mujeres y las niñas en Afganistán. OTAN Continúa el progreso!»

    ¡ El progreso ! ¡ La otan traería los derechos humanos a las mujeres y las niñas de Afganistán !

    Y para terminar una perla. Se habla mucho del caso de las incubadoras, cuando la primera guerra del golfo. La gente de mi edad recuerda la escena retransmitida por las teles de todo el mundo.

    «Sacaron a los bebés de las incubadoras y los dejaron en el suelo frío para que se muriesen», dijo entre sollozos ante un comité de congresistas de los EÉUÚ una jovencita de quince años llamada Nayirah que afirmaba haber sido testigo de los hechos mientras trabajaba en el hospital Al-Adan de Kuwait. Nada menos que trescientos doce recién nacidos muertos de frio y hambre. Era el pretexto supremo para la intervención en Iraq. Luego se supo que todo era mentira, que Nayirah no había trabajado nunca en ningún hospital, y además era la hija del embajador kuwaití en los EÉUÚ. Pero no se dice tanto que la falsa historieta de las incubadoras venía respaldada por un informe de Amnistía internacional que validaba la superchería y avalaba aquel falso testimonio. Pero ¿quién se iba a atrever a cuestionar los informes de Amnistía internacional? Así que el Bush padre, horas antes de iniciarse la llamada «operación tormenta del desierto» con la que empezaba la guerra de Iraq, leyó por la tele, compungido y melodramático, los párrafos del informe de Amnistía internacional que justificaban la entrada del planeta en la era de las guerras humanitarias.

    Pero para algunos de nosotros la imparcialidad y prestigio de Amnistía Internacional se quedó cuestionada para siempre.

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    El gobierno censura una conferencia sobre la resistencia pacífica y no violenta en Palestina en Casa Árabe


    Omar Barghouti durante su intervención en el foro de San Sebastián

    El diputado de Izquierda Unida, Miguel Ángel Bustamante, ha interpelado al gobierno sobre la decisión del pasado fin de semana de cancelar un acto en favor de la resistencia palestina sin dar ninguna explicación y pide una respuesta por escrito. Casa Árabe, institución auspiciada por el Ministerio de Exteriores, había publicitado una conferencia del conocido dirigente palestino Omar Barghouti, cofundador del movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS) sobre la «Resistencia no violenta en Palestina». La decisión de censurar la voz de Palestina precisamente en la institución «Casa Árabe» era tan inusual que el Ministerio de Exteriores se sintió obligado a dar explicaciones a las embajadas árabes en Madrid.

    El texto de la interpelación parlamentaria de Bustamante en el Congreso de Diputados se puede leer o descargar de la siguiente dirección electrónica
    Pregunta parlamentaria al gobierno sobre su decisión de censurar la conferencia de Omar Barghouti

    El periodista Miguel González titulaba esta barrabasada contra la libertad de expresión en nuestro país con el siguiente titular: «Israel celebra la cancelación de un acto a favor dela resistencia palestina«. Su artículo puede leerse o descargarse en la siguiente dirección electrónica.
    http://politica.elpais.com/politica/2017/02/01/actualidad/1485976002_697562.html

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    FORO BDS DE SAN SEBASTIÁN 2017

  • Audiovisual sobre el Foro celebrado en San Sebastián [3 minutos]
  • Audiovisual sobre el Foro en los informativos de la Sexta [2 minutos]

    El corazón de Palestina Libre latió más fuerte que nunca en el Palacio de Miramar, Donostia-San Sebastián. Y como bien dice su nombre, desde un salón con unas vistas hermosas a la mar se reunieron más de 150 personas que rechazaban la ocupación de Palestina. Ellas son las protagonistas de acciones que defienden los Derechos Humanos en Palestina, dentro de la Campaña Internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).

    Era un 27 de enero de 2017. A las 8:30 inició la jornada de trabajo del Foro BDS para el impulso de iniciativas institucionales en defensa de los Derechos Humanos en Palestina. El entusiasmo se palpaba en el ambiente. Durante meses las llamadas telefónicas y los emails habían marcado el ritmo de los preparativos del encuentro, pero por fin estaban todos cara a cara. La mayoría funcionarias y funcionarios públicos responsables de las Mociones a nivel del Estado español que rechazan el apartheid de Israel contra el pueblo palestino.

    De Andalucía, Asturias, Madrid, País Valencia, Catalunya, Aragón, Canarias, Castilla y León, Cantabria, Nafarroa, Euskal Herria,…La acreditación fue un momento de escuchar una bella sinfonía de los más diversos orígenes y colores políticos, pero bajo una misma partitura: la causa palestina. El objetivo de su participación en el Foro también era claro. “La búsqueda de herramientas legales para fortalecer sus Mociones que defienden los Derechos Humanos del pueblo de Palestina”, sostuvo Eneko Gerrikabeitia, Presidente de la Fundación Mundubat, organizadora del evento junto con la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).

    Detrás de las distintas representaciones institucionales, los y las palestinas expulsadas de su tierra, los 500 niños y niñas en las cárceles de Israel,…En nombre de su pueblo, Omar Barghouti, cofundador del Movimiento BDS, pidió de pie muy emocionado un aplauso para el BDS y para todos los presentes que abarrotaban ese día la sala principal del Palacio de Miramar. “La esperanza se mantiene ante la ocupación, ante el poder hegemónico”, anunció y relató que, en estos momentos, el BDS es lo más exitoso “en una vía no violenta de nuestra lucha”.

    fuente: https://boicotisrael.net/actividades/...


    Medio centenar de entidades locales reivindican en Donostia-San Sebastián su derecho a boicotear a Israel

    La campaña BDS en el ámbito local se ha convertido en un referente global replicado en otras partes de Europa.

    29 de Enero. Donostia-San Sebastián
    fuente: https://boicotisrael.net/

    El Derecho a impulsar un boicot a Israel por su violación constante de la legalidad internacional cerró la Declaración de Donostia-San Sebastián, un documento que daba punto y final al Foro BDS para el Impulso de Iniciativas Institucionales en Defensa de los Derechos Humanos en Palestina, que se celebró el pasado viernes 27 de en Donostia-San Sebastián con la participación de más de medio centenar de instituciones.

    El evento, organizado por la Fundación Mundubat y promovido por la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), contó con la participación del co-fundador del movimiento BDS, Omar Barghouti, y la coordinadora europea de la Campaña, Riya Hassan, quienes recordaron la importancia estratégica de esta campaña en todo el mundo, tomándola de referencia: “La campaña ELAI se ha convertido en un referente mundial que está inspirando a muchos municipios que quieren mostrar la solidaridad con Palestina de una forma decidida y eficaz”, reafirmó Barghouti.

    El Foro Local BDS recalcó el derecho de los municipios, diputaciones, parlamentos y cabildos a lanzar campañas de boicot a Israel y vincular la compra pública de productos y la contratación de servicios al cumplimiento de la legislación internacional y los Derechos Humanos.

    Belén Botella, concejal del Ayuntamiento de La Roda de Andalucía, subrayó la importancia de ejecutar los compromisos de la mociones: “En la Roda hemos dado orden a la Unidad de Compras municipal para que no se acepte ningún producto de empresas cómplices del apartheid israelí, devolviendo aquellos que nos llegan y haciéndoles correr a estas empresas con los costes derivados de estos envíos”

    Por otra parte, juristas y representantes públicos expresaron el clima de amenazas en el que desarrollan su solidaridad con Palestina desde las instituciones. Ante esto, Aída Castillejo, concejal de Rivas Vacimadrid, puso el acento en que los ayuntamientos denunciados deben enfrentarse a estas amenazas con valentía y defender la moción hasta el final, tanto en la calle, como lo hace el pueblo de Rivas, como en los tribunales.

    Carlos Sánchez, concejal de Ahora Madrid, incidió en las dificultades para aplicar la legislación internacional en la contratación pública a nivel local. También indicó algunos caminos a explorar para evitar las complicidades con las que se contratan servicios y productos ilegales provenientes de las colonias con dinero público.

    El Foro BDS para el Impulso de Iniciativas Institucionales ha sido un primer paso hacia la creación de la Red Estatal de Municipios ELAI (Espacios Libres de Apartheid Israelí) por la Defensa de los Derechos Humanos. Un espacio de encuentro entre administraciones públicas, colectivos y organizaciones de defensa de los derechos humanos.

    La Campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) es un movimiento internacional de Derechos Humanos, liderado por la sociedad civil palestina, que clama por la libertad, la justicia y la igualdad del pueblo palestino. El BDS busca generar la presión internacional suficiente que lleve a Israel al cumplimiento del Derecho Internacional.

    Desde 2014, uno de los mayores éxitos de la Campaña BDS en el Estado español es la puesta en marcha de la iniciativa Espacios Libres de Apartheid Israelí (ELAI). A través de la aprobación de mociones de solidaridad con el pueblo palestino, se ha logrado la adhesión de 60 consistorios, diputaciones y cabildos al BDS. Esto supone un movimiento sin precedentes a nivel global.

    Este logro ha venido acompañado por la reacción de Israel que respondió con ataques jurídicos, políticos y mediáticos contra los ayuntamientos y las entidades locales que aprueban mociones de apoyo a Palestina, junto con difamaciones y amenazas a activistas, instituciones y representantes públicos con el objetivo de desactivar las estrategias de Boicot a Israel.

    La ofensiva de Israel se oculta bajo la figura de organizaciones sionistas que, con total opacidad, operan en nuestro país atacando las libertades civiles y amenazando la democracia y la soberanía locales.

    En este contexto, el Foro BDS constituyó un espacio en el que se debatieron, junto a juristas y expertos en derecho internacional y contratación pública las diferentes estrategias para profundizar su compromiso por la defensa de los Derechos Humanos y frenar las prácticas que desde el lobby israelí amenazan con socavar la democracia local, y ponen en riesgo la libertad de expresión.

    Ataques a activistas y defensores/as de los DDHH

    Los ataques inducidos por Israel contra el movimiento BDS incluyen las presiones hacia gobiernos, legisladores, legisladoras y oficiales para que luchen contra las actividades del BDS, mediante la implementación de medidas de represión, lo que supone una amenaza para las libertades civiles y políticas en su conjunto.

    En el Estado español, Israel promueve un clima de criminalización del movimiento BDS con denuncias a defensores y defensoras de los derechos humanos en los tribunales. Es un intento de acallar las voces críticas con la ocupación y los crímenes internacionales de Israel, un régimen de apartheid.

    Más de 350 organizaciones de derechos humanos europeas, sindicatos, grupos de iglesias y partidos políticos, han apelado a la Unión Europea a que defienda el derecho de ciudadanos y ciudadanas y organizaciones a hacer boicot a Israel, como respuesta a la ocupación y violaciones de los derechos del pueblo palestino.

    Representantes de los gobiernos sueco, irlandés y holandés han defendido públicamente el derecho a defender y luchar por los derechos del pueblo palestino, de acuerdo con el Derecho Internacional, a través del BDS.

    Además, Amnistía Internacional, la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH) y más de más de 30 europarlamentarias y europarlamentarios, incluida Federica Moguerini, Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, han condenado los ataques a defensores y defensoras de derechos humanos y han confirmado el derecho de la ciudadanía europea a la Libertad de Expresión y Asociación, incluyendo su participación en el movimiento liderado desde Palestina de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS)

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